¿Cómo es el proceso de creación desde que se cosecha la lavanda hasta que el jabón llega a nuestras manos?
El proceso de elaboración del jabón de lavanda consta de tres grandes fases: el cultivo y la cosecha de la lavanda, la extracción del aceite esencial y la fabricación del jabón.
Todo comienza en el campo, que se prepara y acondiciona durante el invierno para garantizar una buena cosecha. Durante todo este tiempo, es fundamental prestar atención a las condiciones climáticas, ya que influyen directamente en el desarrollo de la planta.
La cosecha se realiza en plena floración, generalmente a mediados de julio. Normalmente se lleva a cabo por la mañana, una vez que el rocío se ha evaporado, ya que es el momento en el que la lavanda presenta una mayor concentración de aceite esencial. La recolección puede hacerse de forma manual o mecanizada, dejando entre 10 y 15 centímetros de tallo para favorecer que la planta vuelva a brotar al año siguiente y pueda ofrecer una nueva cosecha de calidad.
Los ramos o haces obtenidos durante la recolección se dejan secar en el campo durante un par de días. Posteriormente, se recogen y se trasladan a la destilería para iniciar el proceso de extracción del aceite esencial.
En la destilería, la extracción se realiza mediante destilación por arrastre de vapor, un método que permite obtener un aceite esencial de alta calidad. El vapor de agua a presión rompe las glándulas de la planta donde se encuentra el aceite, facilitando su liberación. Después, mediante un vaso florentino, se separan el agua y el aceite esencial en dos fases diferenciadas.
De manera aproximada, a partir de 100 kilogramos de flor seca se obtiene entre 1 y 1,5 kilogramos de aceite esencial, que posteriormente se utilizará en la elaboración del jabón.
Una vez obtenido el aceite esencial, se procede a la elaboración del jabón líquido.
El primer paso consiste en preparar la base del jabón, una pasta neutra que sirve como materia prima para la fabricación de distintos tipos de jabones, ya sean de lavanda o de otros aromas. Una vez elaborada esta base, se incorpora una cantidad determinada de aceite esencial, previamente calculada para garantizar las propiedades y el aroma deseados.
En algunos casos, también se añade un conservante natural para evitar que el producto se reseque en exceso. Asimismo, puede incorporarse extracto de lavanda macerado con el fin de aportar un color más característico y reforzar sus propiedades naturales.
Una vez completada la formulación, el jabón se deja reposar entre 24 y 48 horas. Posteriormente, se somete a varios procesos de filtrado para eliminar la mayor cantidad posible de impurezas y asegurar la calidad final del producto.
Finalizado el filtrado, se procede al envasado en el recipiente seleccionado para su comercialización. Por último, los envases se etiquetan adecuadamente y se almacenan hasta su distribución y venta.
Muchos jabones de manos suelen resecar la piel con el uso constante, ¿qué beneficios aporta este jabón a la piel?
Hay muchos jabones que suelen resecar la piel, pero como la lavanda es un regulador natural, el jabón de lavanda puede secar o dar hidratación. Ante eso, con cualquier jabón, lo más recomendable es usar una crema hidratante que aporte los nutrientes que nuestra piel necesita para estar bien hidratada.
¿Qué diferencia a este jabón de lavanda de los que podemos encontrar habitualmente en un supermercado?
La diferencia que hay entre este jabón de lavanda y otros que podemos encontrar en grandes superficies es que, nuestro jabón está elaborado de una manera artesanal y lo más natural posible. Somos muy cuidadosas con el medio ambiente en cuanto a los productos que añadimos y en cuanto al envasado y etiquetaje del jabón.
Todo pasa por unos controles de calidad exhaustivos y eso es lo que hace un poco especial el jabón, y sobre todo, que está hecho 100% a partir del aceite esencial que hemos cosechado en nuestro campo de lavanda.
¿Cómo ayuda este método artesanal a conservar mejor las propiedades medicinales de la lavanda?
Como es un proceso que se hace de la manera más artesanal y natural posible, usando los menores químicos, hace que durante ese proceso, no se pierdan sus propiedades medicinales y conserve todas ellas.
¿Qué os llevó a incorporar este producto a vuestro catálogo?
Lo que nos llevó a incorporar este producto a nuestro catálogo es que, como ya habíamos tenido otros productos elaborados a partir de nuestro aceite esencial de lavanda, pensamos que el jabón líquido era un producto demandado. Aunque actualmente la gente está volviendo a las pastillas de jabón, pensamos queincorporarlo podría resultar atractivo, sobre todo a personas que no les guste tanto la pastilla y que requieran algo un poco más cómodo.
La verdad es que está dando muy buen resultado, siendo un jabón muy suave con un aroma sutil y que deja una sensación muy agradable al tacto. Lleva tan solo unos 15 o 20 días y está funcionando muy bien.
